Nuevos medicamentos despiertan esperanzas de un avance contra el cáncer de páncreas
Tras varias décadas de estancamiento, la investigación avanza en la lucha contra el cáncer de páncreas, uno de los más mortales que existen. Aunque aún falta para poder curar a la mayoría de los pacientes, estas nuevas vías prometen sumar valiosos meses a sus vidas.
"Se está produciendo un cambio real en este tipo de cáncer, que no había experimentado avances médicos en 40 años", explica a la AFP el biólogo Patrick Mehlen, investigador del centro oncológico Léon Bérard de Lyon, en el este de Francia.
Pero desde hace unos diez años, "hay más financiación, por lo que hay más interés por parte de los investigadores", mientras que este cáncer "afecta cada vez a más jóvenes sin que se entienda muy bien por qué", prosigue.
Esta aceleración empieza a dar sus frutos frente a un cáncer que sigue siendo especialmente mortal, ya que a menudo se diagnostica tarde y es muy resistente a los tratamientos.
Diferentes cifras, tanto en Estados Unidos como en Francia, estiman que, al cabo de cinco años, aproximadamente una de cada diez personas sigue con vida.
Ante el aumento de los casos y el carácter muy agresivo del cáncer de páncreas, varios estudios estiman que, en los próximos años, se convertirá en el segundo más mortal en los países desarrollados, después del de pulmón.
Sin embargo, varios anuncios recientes apuntan a mejores perspectivas. Son el resultado de investigaciones en distintas fases de avance y que siguen múltiples enfoques terapéuticos.
La noticia más destacada, celebrada por numerosos oncólogos, fue publicada a mediados de abril por la start-up farmacéutica estadounidense Revolution Medicines, que dio a conocer unos resultados claramente positivos para un fármaco denominado daraxonrasib.
Este actúa sobre una proteína presente en varios tipos de cáncer, y especialmente en el de páncreas, que favorece la división celular descontrolada. Se ha probado en pacientes cuyo cáncer ya había hecho metástasis, en comparación con la quimioterapia convencional, cuyo modo de acción es mucho menos específico.
La mitad de los pacientes tratados con daraxonrasib -un tratamiento que se toma por vía oral- sobrevivieron más de 13 meses, es decir, el doble de tiempo que el grupo que recibió quimioterapia. El avance puede parecer menor, pero es, para esta patología y en esta fase, un paso sin precedentes.
- Seis meses, "no es poco" -
En Estados Unidos, un hombre contó su experiencia: el exsenador republicano Ben Sasse, que anunció su cáncer a finales de 2025, tomó desde entonces este tratamiento y detalló sus efectos en una larga entrevista concedida a The New York Times.
"A mediados de diciembre, me quedaban tres o cuatro meses de vida", explicó este hombre de algo más de cincuenta años.
Ahora, "estoy mucho mejor", se congratuló, sin hacerse ilusiones sobre una posible curación y sin ocultar los violentos efectos secundarios, como atestiguaba su rostro con heridas.
Más allá de este avance tan esperado, otras líneas de investigación también permiten vislumbrar la esperanza de tratar mejor el cáncer de páncreas en los próximos años, como es el caso de un estudio dirigido por Patrick Mehlen y publicado el miércoles en la revista Nature.
El equipo del investigador francés no ha evaluado un tratamiento destinado a eliminar directamente los tumores, sino que probó una molécula que tiene como objetivo impedir que estas células cancerosas inicien un proceso que las hace resistentes a medicamentos como la quimioterapia.
Este fármaco se ha probado en unos cuarenta pacientes, afectados por un cáncer de páncreas que ya se había extendido por todo el órgano sin haber hecho aún metástasis, y que estaban en tratamiento con quimioterapia. Su supervivencia parece prolongarse varios meses más de lo que se observa habitualmente.
"Se les da una media de seis meses más de vida, lo que en esta patología no es poco", asegura Mehlen.
No obstante, este estudio se encuentra aún en una fase temprana: se llevó a cabo con un número reducido de pacientes y, sobre todo, sin compararlos directamente con un grupo que no recibiera el fármaco en estudio. Los investigadores tienen previsto iniciar a finales de 2026 un ensayo que cumpla estos criterios.
Mehlen espera que, a largo plazo, su fármaco no solo pueda acompañar a la quimioterapia, sino también al innovador tratamiento de Revolution Medicines.
"El siguiente paso", según él, será "combinar (el daraxonrasib) con nuestro fármaco, con el fin de prolongar aún más la supervivencia de los pacientes".
E.Franz--VZ