EEUU y China abrirán un "canal de comunicación" sobre la IA tras la cumbre Trump-Xi
Estados Unidos y China abrirán un "canal de comunicación" para incidentes relacionados con la inteligencia artificial (IA), anunciaron ambas partes al término de una cumbre presidencial con pocos avances concretos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, abordaron desde la IA y el comercio hasta la guerra en Irán, y confirmaron que se reunirán por tercera y cuarta vez este año en citas internacionales en China y Estados Unidos.
La inteligencia artificial, a la que Trump llama ahora "superinteligencia", fue uno de los principales temas tratados durante la visita de Estado de tres días, que concluyó el viernes.
Los dos países habilitaron un "Diálogo Estados Unidos-China sobre Superinteligencia (SI) para intercambiar opiniones sobre los riesgos y beneficios" de la IA, y acordaron establecer un "canal de comunicación bilateral" para incidentes, señaló la Casa Blanca.
Según Washington, los líderes acordaron emplear el término SI en lugar de IA. Su próxima reunión está prevista para noviembre.
Los medios estatales chinos confirmaron la creación de la línea directa sobre IA en un informe publicado el sábado.
Poco antes de la cumbre, Trump había dicho que prefería dejar la IA "exactamente donde está", en alusión al avance en la investigación en ese sector.
Xi adoptó un tono más mesurado y abogó por que Estados Unidos y China lleven "una relación sin conflicto ni confrontación", así como por mantener la IA bajo "control humano".
- "Muy positiva" -
La visita de Xi a Washington estuvo marcada más por el boato y la ostentación que por la sustancia.
No obstante, la Casa Blanca informó de acuerdos alcanzados, como el compromiso de China de importar al menos 10 millones de toneladas de carbón de Estados Unidos en 2027 y 2028.
Además, ambos países acordaron un trato arancelario más favorable para 30.000 millones de dólares en "bienes no sensibles".
Durante un breve recorrido por los Archivos Nacionales en Washington, donde se conservan, entre otros documentos, la Declaración de Independencia y la Constitución estadounidense, Trump indicó a los periodistas que había hablado con Xi de Irán, aliado de Pekín.
Preguntado sobre posibles avances en la reapertura del estrecho de Ormuz, crucial para el flujo mundial de petróleo, respondió: "Creo que nos va a ir muy bien".
"Creo que hemos logrado avances enormes, fue muy positiva para ambos países", declaró Trump a los periodistas al resumir la cita con Xi.
- APEC y G20 -
El anuncio de que los dos líderes mantendrían su diálogo fue quizá el mayor resultado tangible para ambas partes.
Ambos confirmaron que volverían a encontrarse en la cumbre de APEC en Shenzhen, China, en noviembre, y en el foro del G20 en el resort Doral de Trump en Miami, en diciembre.
Xi había declarado el jueves que Washington y Teherán debían resolver sus diferencias "lo antes posible" mediante la negociación, según la agencia estatal Xinhua.
Trump desplegó toda la pompa durante la visita de Xi, a quien agasajó con un banquete de Estado al que estaban invitados, por la parte estadounidense, los directivos de las mayores empresas, con especial atención al sector tecnológico.
Por la parte china, solo estuvo presente una reducida delegación de diplomáticos.
Otro resultado de esta visita de Estado fue el anuncio de la próxima llegada al zoo de Atlanta (sur) de dos pandas, emblemáticos de la diplomacia china.
- "Prudencia" -
Xi pidió a Washington "prudencia" respecto a Taiwán, que China considera parte de su territorio, mientras que Estados Unidos apoya militarmente a la isla.
También abogó por una "coexistencia pacífica" entre las dos principales potencias mundiales, enfrascadas en una feroz rivalidad militar, tecnológica, diplomática y estratégica, y consideró que su paso por Washington había añadido "nuevo contenido" a la relación bilateral.
Los dos dirigentes, Trump en particular, quisieron proyectar una imagen armoniosa durante su encuentro. El multimillonario, de 80 años, se trasladó al aeropuerto para recibir en persona a su huésped el miércoles.
En un video difundido por la Casa Blanca se le ve también mostrar al dirigente chino un retrato de ambos colgado no muy lejos del Despacho Oval.
El gesto le valió al presidente estadounidense renovadas acusaciones de sus opositores por su cercanía con dirigentes autoritarios.
La visita del presidente chino coincidió con una aguda crisis con la prensa, luego de que Trump ordenara la semana pasada bloquear el acceso a la Casa Blanca a tres medios, entre ellos CNN. Solo dio marcha atrás tras una decisión judicial y la movilización de otras grandes cadenas estadounidenses.
O.Friedrich--VZ