Trump anuncia una "guerra económica" contra Irán, que la tacha de "política fracasada"
A medida que la guerra de casi seis meses entre Estados Unidos e Irán se estanca, el presidente Donald Trump pretende desatar una "guerra económica" sin precedentes para arrinconar a Teherán, que se mantiene firme y se mofa de una "política fracasada".
Para el canciller de la república islámica, Abás Araqchi, el plan anunciado por Trump el miércoles tiene como objetivo "distraer de la propia crisis de Estados Unidos".
"Redoblar la apuesta por una política fracasada le acarreará una nueva derrota y la enemistad de los iraníes", insistió el ministro de Exteriores este jueves en la red social X.
Durante este conflicto, desencadenado por los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos el 28 de febrero, Trump ha multiplicado las declaraciones incendiarias y los cambios de postura.
Sin embargo, entre la impopularidad de la guerra en la escena política estadounidense y unas reservas de munición mermadas, el impredecible magnate republicano parece haber optado recientemente por una postura más cautelosa.
De hecho, las hostilidades han disminuido en el plano militar, a pesar de que el mes pasado se reanudó la guerra y saltó por los aires un protocolo de acuerdo firmado en junio.
En este nuevo cambio de frente, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ya había amenazado la semana pasada a Irán con un aislamiento económico "como el mundo nunca ha visto".
- "Máxima presión" -
En un extenso mensaje en su red Truth Social, Trump anunció "¡LA OPERACIÓN ECONÓMICA MÁS APLASTANTE JAMÁS EMPRENDIDA CONTRA NINGÚN PAÍS!, al exigir que cese "el contrabando de petróleo, el intercambio de divisas" y "las transferencias de efectivo", sin mencionar a ningún país ni dar detalles.
"Anuncio que CUALQUIER país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de salvavidas a Irán afrontará a su vez TREMENDAS consecuencias económicas", agregó.
Trump ha mantenido una política de "máxima presión" contra Irán, consistente en imponerle sanciones económicas durante su primer mandato y restablecerlas una vez volvió a la Casa Blanca en enero de 2025.
Pero Irán, por el momento, no ha claudicado. Teherán sigue incluso bloqueando el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave en Oriente Medio por donde transitaba antes de la guerra una quinta parte de los hidrocarburos mundiales.
Los funcionarios iraníes mencionan abiertamente la posibilidad de llevar a cabo operaciones ofensivas en esa ruta, convertida en una palanca estratégica frente a Washington.
Precisamente, durante una reorganización de los puestos clave del mando militar a principios de agosto, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, hizo un llamado a "fortalecer la disuasión máxima y prepararse para llevar a cabo operaciones ofensivas a gran escala".
- "Economía de la resistencia" -
Sin embargo, la economía de Irán, debilitada por décadas de sanciones internacionales, se ve sometida a una dura prueba por la guerra.
El 22 de julio, la inflación alcanzaba el 66% en los últimos doce meses, frente al 46% de febrero, y la moneda seguía su caída libre: el miércoles, un dólar se cambiaba a 1,88 millones de riales, frente a 1,65 millones justo antes del conflicto.
En un mensaje publicado en mayo, Mojtaba Jamenei había instado a las empresas a evitar los despidos y a los legisladores a adoptar medidas destinadas a apoyar la "economía de la resistencia", con el fin de aliviar la presión sobre los hogares.
Esta expresión, utilizada por primera vez en 2010 por su padre y antecesor, el líder supremo Alí Jamenei, quien murió en un bombardeo el primer día de la guerra, se refiere a la reducción de la dependencia del mundo exterior.
La guerra se ha extendido a toda la región, ya que Irán ha lanzado represalias a los aliados de Washington en el Golfo y los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Teherán, atacan infraestructuras petroleras y buques saudíes en el mar Rojo, al otro lado de la península.
El martes, Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales socios comerciales de Irán, acusó a la república islámica de haber lanzado dos misiles balísticos, que cayeron en el mar, dirigidos contra "la navegación marítima". Teherán lo niega.
A raíz de ello, la diplomacia emiratí anunció la suspensión, hasta nuevo aviso, de "todos los intercambios comerciales y transacciones financieras".
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B.Simon--VZ