California somete a votación el primer impuesto a los multimillonarios en EEUU
Los votantes de California decidirán el próximo mes en las elecciones legislativas de medio mandato si gravan las grandes fortunas con un impuesto extraordinario, en una consulta que podría influir en el debate fiscal en todo Estados Unidos.
La propuesta obligaría a los cerca de 200 multimillonarios de California a pagar un gravamen equivalente al 5% de su patrimonio neto. La mayor parte de esos fondos se destinaría al sistema público de salud, afectado por los recortes impulsados por el presidente Donald Trump.
Sus promotores esperan que la iniciativa siente un precedente para otras regiones del país en un momento de creciente malestar por el aumento de la desigualdad, mientras la riqueza de magnates tecnológicos como Elon Musk alcanza niveles récord.
Loren Fierman, una diseñadora gráfica jubilada que depende de Medicare, el programa público de salud para jubilados y personas con discapacidad, afirmó que el aporte apenas tendría impacto para los ultrarricos.
"Es como una gota en su balde", dijo a AFP. "Para ellos significa muy poco, pero para quienes necesitan atención médica lo es todo".
Los opositores a la medida, entre ellos el cofundador de Google Sergey Brin, reunieron más de 205 millones de dólares para hacer campaña contra la llamada Proposición 40. Sostienen que empujará a los más ricos a abandonar California y reducirá la recaudación fiscal del estado.
Los anuncios de la campaña por el "No", que se emiten sin parar en las cadenas de televisión del costoso mercado mediático californiano, advierten que la Proposición 40 allanaría el camino a nuevas medidas similares.
"La preocupación es que las personas y los dueños de negocios den por hecho que una medida así podría repetirse en el futuro", afirmó Kirk Stark, profesor de derecho tributario de la Universidad de California en Los Ángeles.
No solo los multimillonarios se oponen al plan.
El gobernador saliente Gavin Newsom, considerado un posible candidato a la Casa Blanca en 2028, anunció que votará en contra.
También llama a votar "No" el sindicato United Domestic Workers, que representa a 250.000 trabajadores de cuidados domiciliarios y guarderías, al considerar que un impuesto único no es la solución para resolver los déficit multimillonarios del presupuesto estatal.
- 100.000 millones de dólares -
La idea no es nueva: California ya votó tres veces en esta década sobre un impuesto a la riqueza. En ninguna ocasión lo aprobó.
Y aunque la medida fue popular cuando se lanzó por primera vez, el respaldo disminuyó, según los sondeos.
Sin embargo, el senador de izquierda Bernie Sanders afirmó este mes que ha llegado la hora de que los más ricos contribuyan con una parte justa de los impuestos.
"Mientras estos multimillonarios más que triplicaron su riqueza en la última década, pagaron una tasa impositiva efectiva más baja que un plomero o una enfermera", declaró ante simpatizantes en Los Ángeles.
Brian Galle, profesor de derecho de la Universidad de California en Berkeley y uno de los redactores de la propuesta, señaló que, sin los cerca de 100.000 millones de dólares que recaudaría la medida, los hogares tendrían que aportar en promedio 7.500 dólares adicionales durante los próximos años para financiar la atención médica, debido a la reducción de fondos federales.
Según Galle, los recortes a los programas públicos durante la administración Trump se sentirán especialmente fuera de las grandes ciudades, donde más personas dependen de Medicaid, un programa financiado por el gobierno para personas de bajos ingresos y con discapacidad.
"Cuando un hospital rural cierra, muy rara vez vuelve a abrir", dijo.
- "¿Qué se perdería?" -
La desigualdad económica figura entre las principales preocupaciones de los estadounidenses de cara a los comicios del 3 de noviembre, y los impulsores de la Proposición 40 esperan que una eventual victoria en California sirva de ejemplo para otros estados.
"Si la propuesta en California tiene éxito, veremos iniciativas similares en otros estados", afirmó Emmanuel Saez, economista de la Universidad de California en Berkeley, que también ayudó a redactar el texto.
Saez reconoció que, si el impuesto se prorrogara o se volviera permanente, algunos multimillonarios podrían pensárselo dos veces antes de quedarse en California.
Pero para Tim Moffet, un jubilado de 69 años que trabajó en el sector de los cuidados, las advertencias sobre un éxodo suenan poco convincentes.
"De todas formas no están pagando", dijo encogiéndose de hombros. "Así que, ¿qué se perdería?".
A.H.Hoffmann--VZ